Sample records for CLORO 51 (chlorine 51)
from WorldWideScience.org

Sample records 1 - 3 shown.



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Efecto de la temperatura en la reacción de oxidación del almidón de plátano (Musa paradisiaca L. ). estimación de la energía de activación/ Effect of temperature in the oxidation reaction of banana starch (Musa paradisiaca L.). activation energy determination

Sánchez-Rivera, M. M.; Bello-Pérez, L. A.
2008-12-01

Resumen en español El almidón nativo de plátano (Musa paradisiaca L.) fue sometido a cinéticas de oxidación con hipoclorito de sodio (NaClO) al 2 % de cloro activo (p/v) a diferentes temperaturas (30 °C, 40 °C y 50 °C) y dos pH (7.0 y 8.5). Las constantes de velocidad (k) y la energía de activación (Ea) se obtuvieron a partir de la concentración de hipoclorito ClO-, (expresado como cloro consumido) durante la oxidación del almidón. Se utilizaron ecuaciones de primer y segundo gr (mas) ado para determinar el orden de reacción, considerando las concentraciones iniciales de almidón [A]0 = 2.134 moles/L y agente oxidante [B]0= 140.84 mmoles/L. Al incrementarse la temperatura y a 40 minutos de reacción, prácticamente todo el cloro fue consumido y en mayor cantidad a pH 8.5, obteniendo valores cercanos a los 20 mg Cl2 / g de almidón. Más del 75 % de cloro reaccionó durante los 5 minutos presumiblemente con pigmentos del almidón. Los datos se ajustaron a una reacción de primer orden y la velocidad de reacción fue mayor a pH 7.0 que 8.5, incrementándose al aumentarse la temperatura. Los resultados permitieron calcular las Ea de 66.481 KJ/mol (pH 8.5) y 51.082 KJ/mol (pH 7.0). Resumen en inglés Native banana (Musa paradisiaca L.) starch was subjected to oxidation with sodium hypochlorite (NaClO) at 2 % of active chlorine (p/v) at different temperatures (30, 40 and 50 °C) and two pH (7.0 and 8.5). The rate constants (k) and the activation energy (Ea) were obtained from the concentration of hypochlorite ClO-, (expressed as chlorine consumption) during the starch oxidation. First and second order equations were used to determine the reaction order, considering the (mas) initial concentrations of the starch [A]0 = 2.134 moles/L and the oxidant agent [B]0= 140.84 mmoles/L. As the temperature increased and at 40 minutes of reaction, practically all chlorine was consumed and in major amount at pH 8.5, obtaining values near to 20 mg Cl2 / g of starch. More than 75 % of chlorine reacted during the five minutes, presumably with the starch pigments. The data were fit for a first order reaction and the reaction rate was higher at pH 7.0 than at 8.5, and it increased when temperature increased. The results allowed the calculation of the Ea of 66.481 KJ/mol (pH 8.5) and 51.082 KJ/mol (pH 7.0).

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Brote de gastroenteritis por agua potable de suministro público/ Waterborne outbreak of gastroenteritis transmitted through the public water supply

Godoy, P.; Borrull, C.; Palà, M.; Caubet, I.; Bach, P.; Nuín, C.; Espinet, L.; Torres, J.; Mirada, G.
2003-06-01

Resumen en español Introducción: La potabilidad del agua induce a descartar el posible origen hídrico de los brotes. El objetivo fue investigar un brote de gastroenteritis por agua potable de suministro público. Métodos: Después de la notificación de un brote de gastroenteritis en el municipio de Baqueira (Valle de Arán) se diseñó un estudio epidemiológico de cohortes retrospectivo. Mediante un muestreo sistemático se eligió a 87 personas hospedadas en los hoteles y a 62 alojada (mas) s en diferentes apartamentos. Se recogió información sobre 4 factores (consumo de agua de la red, bocadillos, agua y alimentos en las pistas de esquí) y presencia de síntomas. Se determinó la existencia de cloro, se analizó el agua de la red y se realizó un coprocultivo a 4 enfermos. La implicación de cada factor se determinó con el riesgo relativo (RR) y su intervalo de confianza (IC) del 95%. Resultados: La incidencia de gastroenteritis fue del 51,0% (76/149). Los porcentajes de los síntomas fueron los siguientes: fiebre, 27,0%; diarrea, 87,5%; náuseas, 50,7%; vómitos, 30,3%, y dolor abdominal, 80,0%. El único factor que presentó un riesgo estadísticamente significativo fue el consumo de agua de la red (RR = 11,0; IC del 95%, 1,6-74,7). La calificación sanitaria del agua fue de potabilidad. Se observó un defecto de situación del clorador en el depósito, que fue corregido. Se recomendó incrementar aún más las concentraciones de cloro, lo cual se acompañó de una disminución de los casos. Los coprocultivos de los 4 enfermos fueron negativos para las enterobacterias investigadas. Conclusiones: El estudio demuestra la posibilidad de presentación de brotes hídricos por agua cualificada como potable y sugiere la necesidad de mejorar la investigación microbiológica (determinación de protozoos y virus) en este tipo de brotes. Resumen en inglés Introduction: The chlorination of public water supplies has led researchers to largely discard drinking water as a potential source of gastroenteritis outbreaks. The aim of this study was to investigate an outbreak of waterborne disease associated with drinking water from public supplies. Methods: A historical cohort study was carried out following notification of a gastroenteritis outbreak in Baqueira (Valle de Arán, Spain). We used systematic sampling to select 87 indi (mas) viduals staying at hotels and 67 staying in apartments in the target area. Information was gathered on four factors (consumption of water from the public water supply, sandwiches, water and food in the ski resorts) as well as on symptoms. We assessed residual chlorine in drinking water, analyzed samples of drinking water, and studied stool cultures from 4 patients. The risk associated with each water source and food type was assessed by means of relative risk (RR) and 95% confidence intervals (CI). Results: The overall attack rate was 51.0% (76/149). The main symptoms were diarrhea 87.5%, abdominal pain 80.0%, nausea 50.7%, vomiting 30.3%, and fever 27.0%. The only factor associated with a statistically significant risk of disease was consumption of drinking water (RR = 11.0; 95% CI, 1.6-74.7). No residual chlorine was detected in the drinking water, which was judged acceptable. A problem associated with the location of the chlorinator was observed and corrected. We also recommended an increase in chlorine levels, which was followed by a reduction in the number of cases. The results of stool cultures of the four patients were negative for enterobacteria. Conclusions: This study highlights the potential importance of waterborne outbreaks of gastroenteritis transmitted through drinking water considered acceptableand suggests the need to improve microbiological research into these outbreaks (viruses and protozoa detection).

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Brote de gastroenteritis por agua potable de suministro público/ Waterborne outbreak of gastroenteritis transmitted through the public water supply

Godoy, P.; Borrull, C.; Palà, M.; Caubet, I.; Bach, P.; Nuín, C.; Espinet, L.; Torres, J.; Mirada, G.
2003-06-01

Resumen en español Introducción: La potabilidad del agua induce a descartar el posible origen hídrico de los brotes. El objetivo fue investigar un brote de gastroenteritis por agua potable de suministro público. Métodos: Después de la notificación de un brote de gastroenteritis en el municipio de Baqueira (Valle de Arán) se diseñó un estudio epidemiológico de cohortes retrospectivo. Mediante un muestreo sistemático se eligió a 87 personas hospedadas en los hoteles y a 62 alojada (mas) s en diferentes apartamentos. Se recogió información sobre 4 factores (consumo de agua de la red, bocadillos, agua y alimentos en las pistas de esquí) y presencia de síntomas. Se determinó la existencia de cloro, se analizó el agua de la red y se realizó un coprocultivo a 4 enfermos. La implicación de cada factor se determinó con el riesgo relativo (RR) y su intervalo de confianza (IC) del 95%. Resultados: La incidencia de gastroenteritis fue del 51,0% (76/149). Los porcentajes de los síntomas fueron los siguientes: fiebre, 27,0%; diarrea, 87,5%; náuseas, 50,7%; vómitos, 30,3%, y dolor abdominal, 80,0%. El único factor que presentó un riesgo estadísticamente significativo fue el consumo de agua de la red (RR = 11,0; IC del 95%, 1,6-74,7). La calificación sanitaria del agua fue de potabilidad. Se observó un defecto de situación del clorador en el depósito, que fue corregido. Se recomendó incrementar aún más las concentraciones de cloro, lo cual se acompañó de una disminución de los casos. Los coprocultivos de los 4 enfermos fueron negativos para las enterobacterias investigadas. Conclusiones: El estudio demuestra la posibilidad de presentación de brotes hídricos por agua cualificada como potable y sugiere la necesidad de mejorar la investigación microbiológica (determinación de protozoos y virus) en este tipo de brotes. Resumen en inglés Introduction: The chlorination of public water supplies has led researchers to largely discard drinking water as a potential source of gastroenteritis outbreaks. The aim of this study was to investigate an outbreak of waterborne disease associated with drinking water from public supplies. Methods: A historical cohort study was carried out following notification of a gastroenteritis outbreak in Baqueira (Valle de Arán, Spain). We used systematic sampling to select 87 indi (mas) viduals staying at hotels and 67 staying in apartments in the target area. Information was gathered on four factors (consumption of water from the public water supply, sandwiches, water and food in the ski resorts) as well as on symptoms. We assessed residual chlorine in drinking water, analyzed samples of drinking water, and studied stool cultures from 4 patients. The risk associated with each water source and food type was assessed by means of relative risk (RR) and 95% confidence intervals (CI). Results: The overall attack rate was 51.0% (76/149). The main symptoms were diarrhea 87.5%, abdominal pain 80.0%, nausea 50.7%, vomiting 30.3%, and fever 27.0%. The only factor associated with a statistically significant risk of disease was consumption of drinking water (RR = 11.0; 95% CI, 1.6-74.7). No residual chlorine was detected in the drinking water, which was judged acceptable. A problem associated with the location of the chlorinator was observed and corrected. We also recommended an increase in chlorine levels, which was followed by a reduction in the number of cases. The results of stool cultures of the four patients were negative for enterobacteria. Conclusions: This study highlights the potential importance of waterborne outbreaks of gastroenteritis transmitted through drinking water considered acceptableand suggests the need to improve microbiological research into these outbreaks (viruses and protozoa detection).

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